

Ilustración realizada en homenaje a las mujeres milicianas del Distrito Este de la ciudad de Donostia-San Sebastián, atril situado en Avd/ José Elósegi 269 en el barrio de Herrera.
La presencia de las mujeres en primera línea de combate es un hecho que se puede constatar al inicio de la Guerra Civil (1936-1939) entre las milicias de diversas filiaciones políticas, pero según se iba desarrollando la guerra, su participación fue relegada a servicios auxiliares y sanitarios.
En este difícil contexto, un grupo de mujeres muy jóvenes de Herrera, de otras zonas de Altza y de Trintxerpe tomaron la decisión de ir a las líneas defensivas de Jaizkibel y Peñas de Aya, a defender con las armas la República y sus ideas libertarias, en los días previos a la caída de Donostia, el 13 de septiembre de 1936.
Ellas fueron: Manuela Arozamena Sáez (29 años), María Ganuza Oroquieta (24 años), Ascensión Olmedo (20 años), Pilar Martínez Aguelo (18 años) y Juanita Santamarina (16 años).
Maximina Santamaría (17 años) fue entrevistada en agosto de 1936 por el Diario del Frente Popular. Afirmó que pertenecía a las Juventudes Libertarias de Pasajes y que sus ideas eran “la libertad y justicia para todas las personas”, que el alzamiento franquista quería vulnerar.
Ante una sociedad machista y conservadora, mostraron su firme voluntad de combatir el franquismo hasta sus últimas consecuencias.
Reconocemos con este homenaje su valentía y lucha por una sociedad democrática: porque fueron somos, porque somos, serán.